Reseña Resident Evil: Requiem, el regreso a Raccoon City con acción y horror
Lo jugamos y así nos fue.
Resident Evil: Requiem marca un punto de inflexión en la saga de Capcom, celebrando los 30 años de la franquicia con un título que mezcla lo mejor del survival horror clásico con la acción moderna. Nosotros fuimos de los primeros medios en jugarlo y podemos confirmar que se trata de una experiencia que eleva el estándar de la serie en todos sus apartados.
La historia se sitúa tres décadas después del desastre de Raccoon City y retoma el legado de Umbrella Corporation con los protagonistas Grace Ashcroft, hija de Alyssa Ashcroft de Resident Evil Outbreak, y el legendario Leon S. Kennedy, ahora agente de la DSO y que vuelve en gloria y majestad. La narrativa alterna entre ambos personajes, entrelazando sus caminos en una trama que expande el lore clásico y lo conecta con nuevas amenazas biotecnológicas, una estructura que permite vivir la tensión desde la perspectiva del terror psicológico y de la acción táctica.
En cuanto a la jugabilidad, Capcom logra un balance perfecto entre exploración, puzzles y combate ya que mientras con Grace el enfoque está en el survival horror puro incluyendo recursos limitados, secciones de sigilo y rompecabezas con múltiples soluciones que recuerdan a Resident Evil VII, Leon, en cambio, ofrece un estilo más cercano a Resident Evil 4, con enfrentamientos dinámicos, armas variadas y mecánicas de combate refinadas. Punto positivo para la posibilidad de alternar entre cámara en primera y tercera persona porque añade versatilidad y personalización a la experiencia, aunque el juego sugiere primera persona para Grace y tercera para Leon, potenciando la inmersión en cada estilo.
El apartado gráfico es impresionante gracias al RE Engine, que alcanza un nuevo nivel con soporte para 4K y 60fps, además de efectos de iluminación avanzados con ray tracing en consolas de nueva generación y sí, aquí la PlayStation 5 se luce. Los escenarios, desde laboratorios oscuros hasta la devastada Raccoon City, están recreados con un nivel de detalle que transmite tanto nostalgia como frescura y las animaciones de personajes y enemigos son fluidas y realistas, reforzando la tensión constante.
La música y el diseño sonoro son otro de los grandes aciertos ya que la banda sonora acompaña cada momento con precisión, desde melodías inquietantes en los pasillos hasta composiciones épicas en los enfrentamientos contra jefes. El trabajo de audio es sobresaliente, con efectos que potencian la atmósfera y un uso magistral del DualSense en PS5, que añade vibraciones y gatillos adaptativos para aumentar la inmersión. Todo te hace sentir que estás ahí y más si lo juegas de noche con las luces apagadas, y ojo con esto, es el primer juego de la línea principal en contar con un doblaje íntegro al español latino.
Comparado con versiones anteriores, Resident Evil: Requiem se siente como una síntesis de todo lo aprendido en la saga en donde recupera el terror y la tensión de los primeros títulos, mantiene la acción refinada de entregas como Resident Evil 4 y aprovecha la narrativa dual para ofrecer una experiencia más rica y variada. Es, en muchos sentidos, el Resident Evil más completo hasta la fecha y eso nos tiene tremendamente satisfechos y fíjense que esto mismo provoca que alguien que nunca haya jugado uno de estos pueda hacerlo sin problema alguno. Seguro se enganchará de la historia.
En conclusión, Resident Evil: Requiem es un candidato firme a Juego del Año 2026, con una historia memorable, jugabilidad equilibrada, gráficos de nueva generación y una banda sonora que quedará en la memoria de los fans todo porque Capcom vuelve a demostrar que sigue dominando el género y que la franquicia puede reinventarse sin perder su esencia. Sin duda, arranca el 2026 con un firme candidato a GOTY.
El título estará disponible a partir de este 27 de febrero en PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch 2 y PC vía Steam y Epic Games.