Publicidad

¿Realmente importa que el Galaxy S26 Ultra no tenga Qi2?

Las críticas "expertas" llueven.

Publicidad

La discusión sobre la ausencia de carga inalámbrica Qi2 en el Galaxy S26 Ultra ha encendido a los llamados “expertos” y a buena parte de los influencers tech, quienes no han dudado en reclamar que Samsung “se quedó atrás” por no incluir esta novedad. Sin embargo, lo que parece un argumento sólido en videos de YouTube o en redes sociales, en realidad es una polémica artificial que poco tiene que ver con el uso real que le da el usuario común y corriente a su teléfono.

Para entenderlo, primero hay que explicar qué es Qi2, que no es otra cosa que una evolución del estándar de carga inalámbrica que incorpora un sistema de alineación magnética inspirado en MagSafe de Apple y todo con la promesa de más eficiencia, menos pérdida de energía y una experiencia más cómoda al colocar el dispositivo en la base. Suena atractivo, pero en la práctica, lo que se gana es bien poco contando tiempos de carga apenas más estables y un accesorio que se acopla mejor y que se ve "más top", más Apple.

Sin embargo, para el usuario promedio la ausencia de un anillo de imanes al interior del teléfono es un factor completamente irrelevante porque lo que verdaderamente importa en un equipo premium es la brutal capacidad de procesamiento, la calidad fotográfica de nivel profesional, la autonomía para todo el día y la espectacularidad de su pantalla. Si el smartphone por el que invertiste tanto dinero cae en alguno de estos puntos, créeme que de nada importa si tiene imanes atrás y si tanto lo necesitas, se soluciona rápido con una funda o carcasa.

De esta manera, la falta de carga Qi2 no resta ni un solo punto al rendimiento del Galaxy S26 Ultra y el dispositivo no es más lento, no toma peores fotos ni ofrece una experiencia menos fluida por no adherirse magnéticamente a una base. De hecho, la mayoría de los usuarios que buscan cargas realmente rápidas siguen prefiriendo, con justa razón, la conexión por cable.

Así las cosas, estamos hablando de una controversia fabricada por quienes necesitan visitas y me gusta o por aquellos que necesitan inventar cualquier crítica para parecer que son imparciales cuando en realidad no lo son y solo buscan incomodar lo menos posible a la marca, pero la realidad es que esto del Qi2 no refleja ni aparece entre las prioridades de quienes usan el teléfono como una herramienta de trabajo, comunicación y entretenimiento.

Publicidad