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Reseña Splatoon Raiders: Un spin-off que revitaliza la saga

Lo jugamos y así nos fue.

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Con el lanzamiento de la nueva Nintendo Switch 2, existía una gran expectativa sobre el futuro de los combates entintados de la saga Splatoon y en lugar de optar por una secuela tradicional inmediata, Nintendo decidió tomar un riesgo creativo con Splatoon Raiders, el primer gran spin-off de la franquicia que nace fruto de la experimentación previa con el aclamado modo Salmon Run y el DLC La cara del orden de Splatoon 3.

Tomando esa exitosa fórmula de supervivencia frente a oleadas de enemigos, la gran N la ha expandido hasta convertirla en un juego independiente con un profundo enfoque PvE (jugador contra entorno), diseñado para disfrutarse tanto en solitario como en un cooperativo de hasta cuatro personas y que hemos tenido opción de probar por varios días antes de su estreno mundial.

Derechamente, Splatoon abandona la arena de los esports para convertirse en un looter-shooter en toda regla, mientras que a nivel estético la serie también sufre una transformación y en lugar de las estilizadas y pulidas armas que asemejan pistolas de agua, el arsenal de este título está construido literalmente con cinta adhesiva y chatarra que le otorga una identidad visual mucho más tosca y artesanal.

La historia nos sitúa en las Islas Espiralitas, donde un mecánico acompaña al grupo musical Deep Cut en una expedición cazatesoros. Una tormenta los deja varados y obliga a construir refugios, recolectar recursos y enfrentar hordas de salmónidos, una narrativa que, aunque no alcanza la profundidad de un RPG, ofrece más desarrollo que las campañas anteriores y permite que nuevos jugadores disfruten sin depender del lore previo.

En jugabilidad, Raiders conserva la esencia con disparos en tercera persona con tinta para atacar, moverse y recargar. La novedad está en el ciclo de explorar, combatir, recolectar y mejorar, con progresión que recompensa la paciencia y permite experimentar con armas y gadgets. Y sí, se siente como un “Salmon Run en esteroides”, con oleadas más intensas y un sistema de mejoras que da identidad propia al título.

A nivel mecánico, el juego mantiene intacta la fluidez exquisita de la saga principal, con su característico apuntado por giroscopio y el ágil movimiento de sumergirse en la tinta, que siguen respondiendo a la perfección. La diferencia es que ahora esta movilidad se utiliza para gestionar masas de enemigos en lugar de evadir francotiradores humanos.

Visualmente el juego aprovecha con todo el hardware de la Switch 2, mostrando una densidad de rivales en pantalla en los niveles más intensos que simplemente habría colapsado a su predecesora. Sin embargo, su paleta de colores y escenarios grises pueden sentirse un poco monótonos. Y la música, siempre clave en la saga, mezcla ritmos frenéticos con temas atmosféricos que acompañan la exploración.

En resumen, Splatoon Raiders es un experimento exitoso que demuestra que la franquicia puede sostener una experiencia individual sin depender del competitivo. Claramente no reinventa la fórmula, pero ofrece un producto sólido, entretenido y con identidad propia entregando un título pensado para quienes disfrutan del universo Splatoon pero buscan una alternativa más narrativa y menos dependiente de la habilidad online.

Se lanza de manera global este jueves 23 de julio de manera exclusiva para la Switch 2 y en la tienda online de Nintendo tiene un precio de $51.990.

LO BUENO:

  • Jugabilidad fluida y progresión atractiva.

  • Apartado visual y musical de gran nivel.

  • Expande la franquicia hacia una experiencia PvE sólida.

LO MALO:

  • Historia con menos peso narrativo del esperado.

  • Puede sentirse repetitivo en oleadas largas.

  • No alcanza la ambición de otros spin-offs de Nintendo.

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