Publicidad

La gran mentira detrás de las notas "WhatsApp dejará de funcionar en estos celulares"

Basta del clic fácil.

Publicidad

Cada cierto tiempo aparece exactamente el mismo titular: "WhatsApp dejará de funcionar en estos celulares". Cambian la fecha, cambian algunos modelos y cambian los medios que lo publican (aunque generalmente suelen repetirse), pero la receta es siempre la misma: generar ansiedad, conseguir clics y hacer creer que millones de personas están a punto de quedarse sin la aplicación de mensajería más utilizada del planeta. Pero la realidad es bastante menos emocionante.

Y de hecho, tan poco emocionante que probablemente ni siquiera merecería una nota, pero igualmente terminamos viendo titulares alarmistas que parecen anunciar el apocalipsis digital cuando en  realidad están hablando de teléfonos que de seguro llevan un montón de tiempos tirados en un cajón y no los han encendido en años.

Porque ese es el detalle que casi siempre queda escondido bajo esos titulares apocalípticos: los equipos afectados suelen tener más de diez años de antigüedad y no estamos hablando de un Galaxy S23, no estamos hablando de un iPhone 13 y ni siquiera de un gama media relativamente reciente. Estamos hablando de dispositivos lanzados en una época en que TikTok no existía, Disney+ era un proyecto lejano y la inteligencia artificial generativa era ciencia ficción para el usuario común.

La mayoría de esos teléfonos ya dejaron de recibir actualizaciones hace muchísimo tiempo e incluso varios fueron descontinuados hace años y otros simplemente desaparecieron de circulación como equipos de uso diario. Y aun así, cada actualización rutinaria de WhatsApp es convertida en una supuesta noticia urgente.

Por supuesto que existe gente usando dispositivos extremadamente antiguos y siempre habrá excepciones como por ejemplo aquellos celulares heredados, equipos secundarios o usuarios que simplemente exprimen al máximo la vida útil de un dispositivo. Pero vender estas actualizaciones como si afectaran al público masivo es simplemente deshonesto.

Es el equivalente tecnológico de publicar un titular que diga "estos autos podrían dejar de circular" para luego descubrir que la lista está compuesta por modelos fabricados cuando todavía se vendían cassettes en la bencinera de la esquina. Claro, técnicamente es cierto, pero periodísticamente es irrelevante.

Lo más curioso es que la propia noticia importante suele quedar enterrada porque lo interesante no es que WhatsApp abandone sistemas operativos antiguos sino entender por qué ocurre y no es más que porque los sistemas operativos viejos dejan de recibir parches, correcciones y mejoras, y mantener compatibilidad con plataformas abandonadas obliga a los desarrolladores a limitar funciones, arrastrar vulnerabilidades y dedicar recursos a una base de usuarios cada vez más pequeña.

Por eso WhatsApp, como prácticamente cualquier aplicación moderna, establece requisitos mínimos para seguir funcionando (actualmente el mínimo es Android 6.0 y iOS 15.1) y es una decisión completamente razonable. Lo que no es razonable es transformar una actualización rutinaria en una alerta nacional cada tres meses.

Porque al final estas notas no ayudan a la mayoría de los lectores a tomar una decisión, no explican realmente cómo funciona el soporte de software y tampoco entregan contexto sobre la antigüedad real de los dispositivos afectados. Solo le generan confusión y susto innecesario.

Y quizás ya es hora de decirlo sin rodeos: si un titular sobre WhatsApp te hace pensar que tu teléfono actual dejará de servir mañana, pero al abrir la nota descubres que hablan de equipos lanzados hace más de una década, no estás frente a una noticia de utilidad pública y lo mejor será que cuando veas ese tipo de notas pases de largo.

Publicidad